Tarde fría y nublada
parece todo tan opaco, hasta el café que tomo parece ser nada para mi estomago, me siento llena, y aun así, mi cuerpo puede decir lo contrario.
Siento que ya nada importa, se que aun que me esfuerce, nada saldrá bien.
Es típico de mi, dar la vuelta, y huir, y fracasar en cada meta que propongo, aun así no me siento mal por eso, ni por nada, ya no vale la pena, ya nada tiene el mismo sentido que antes, todo es tan nada y todo a la vez, el hecho de que el este y no este provoca sentimientos de rechazo y amor. No se que esta bien, y menos lo que está mal.
Me obligaría a salir de aquí, mas no puedo, por que no quiero. Siento que cada minuto que pasa me pesa mas el dolor. Siento que podría pasar mi vida escribiendo nada y para mi todo...
La simpleza de la mirada de la cual ella ya se acostumbro, es la misma que calma la sed, de tu amor, de tus caricias, amante del ultimo beso. Es común de historias de amor... cuando son de dos.
Me pregunto si sera factible actuar con indirectas, o directas que me llevaran igual al fracaso, no tengo salida triunfante desde el punto que lo vea, no puedo seguir soñando, con un mundo idealista, que solo yo quiero crear
Piso tierra y estoy así, casi estúpida e inconsciente, no vale la pena volver a analizar mis actos sin sentirme culpable, me lleva a la máxima inconsciencia del alimentarse casualmente del dolor ajeno, no puedo permitir sentirme tonta e inconsciente... inconsecuencia... discordia... atrás... por ti.